Una de las situaciones perfectas para fotografiar una ciudad la encontramos justo antes de la puesta del sol, cuando el cielo tiene un azul oscuro intenso y la ciudad empieza a iluminarse con la luz de sus farolas, escaparates, focos y de más.
Cuando hacemos fotografías del crepúsculo nos aprovechamos de la luz ambiente y de las luces de los edificios, calles, monumentos, etc. Por supuesto necesitaremos un trípode ya que serán necesario exposiciones largas. Aconsejo utilizar el auto disparador para evitar tocar la cámara y que la imagen salga movida. Antes habremos de haber decidido con exactitud el punto de toma pues una vez se a ocultado el sol la luz cambia rápidamente y apenas tendremos más de diez minutos para tomar la fotografía. Hay que estar preparado previamente.
El momento adecuado es normalmente cuando la luz del cielo y la de los edificios iluminados está en equilibrio. Si mides al cielo y después mides al edificio o calle y más o menos te da la misma lectura, es el momento de disparar. De esta manera garantizaremos detalles en el cielo y que las luces artificiales sean visibles también. En estas situaciones hay que trabajar rápido.
Cuando utilizaba película fotográfica realizaba distintos disparos con exposiciones diferentes. Actualmente las cámaras digitales nos permiten comprobar la exposición directamente mirando el histograma. Jamás tomaremos una decisión sobre lo correcto o incorrecto de la exposición mirando solo la pantalla de la cámara. Esta puede tener más o menos brillo, como nuestro televisor o pantalla de ordenador, y falsearnos la realidad.
Se ha dicho que para ser un experto en algo, 10.000 horas de tiempo debe ser invertido. Eso es un montón de tiempo, durante un buen número de años y me siento la fotografía es algo que siempre está evolucionando y siempre hay espacio para aprender y mejorar. Buen tiro.
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